Hermod

por | 25 marzo 2020

Uno de los hijos de Odín y Frigg, llamado el dios Veloz o Agil, gracias a esto se convirtió en uno de los mensajeros favoritos de los dioses y asistente personal de Odín Por la adoración que sentía, al combate cuerpo cuerpo, era el benefactor y comandante de los guerreros muertos en batalla, solía acompañar a las valquirias al Vahalla, escoltando a los guerreros muertos en batalla.

Cuando estaba luchando solía vestir un coselete y llevaba un casco, prendas que le fueron regaladas. Antes de una batalla, Odín le entregaba en custodia la lanza Grungnir, que tenia el poder de infundir valor y ardor guerrero en el corazón de los hombres. Cuando no luchaba, llevaba su bastón Gambatein, que era un especie de cetro, que lo acompañaba a todas partes.

Cuenta una leyenda que Odín, albergaba temores y dudas sobre su porvenir. Envió a   Hermod a consultar al mago Rossthiof, que era capaz de ver el futuro y que vivía en las gélidas tierras de Finlandia. Allí se dirigió Hermod, vestido con sus mejores prendas y montado en el caballo Sleipmir. Este mago no era muy amable y no decía las profecías a nadie, se dedicaba a robar los caballos y matar a sus jinetes.

Odín que estaba enterado del trato que dispensaba a sus visitantes, le entregó a Hermod, la vara de Odín, la cual destruía todos los peligros que se encontrase en su viaje. Tras una marcha repleta de obstáculos, ardides y enemigos , preparados por el mago, que sabía de su llegada,  llegó a su destino.

Gracias a la vara de Odín, pudo reducirlo y atarlo de pies y manos y lopués  amenazó en no  dejarlo libre hasta que le hubiese contado todo lo que Odín quería saber. La visión que el mago le mostró a Hemrod, fue tan asombrosa como enigmática. Le contó a Odín, que había visto esconderse el sol, tras unos negros nubarrones, la tierra se sacudió con una violencia inaudita y los vientos aullaban con una fuerza inusitada. Luego una marea sanguinolenta, se extendió cubriendo el suelo, y de ella salió una hermosa mujer, que llevaba a su hijo con ella. El niño en pocos segundos, creció rápidamente, convirtiéndose en un adulto, apareciendo en sus manos un arco con sus flechas.

Esta visión según le explicó  mago, presagiaba la muerte de uno de sus hijos, pero si  Odín. cortejaba a Rinda, una giganta que vivía en Rusia, y la convencía, de su unión nacería un hijo que crecería asombrosamente rápido y vengaría la muerte de su hermano.

Después de revelarle esta profecía, Odín, supo que sus temores eran ciertos, pero se consoló, sabiendo que otro de sus hijos, vengaría este crimen.

A la muerte de su hermano Balder, fue el único valiente que se ofreció voluntario, para ir   al mundo de Hel y pedir la vuelta de Balder al mundo de los vivos. Tomó, nuevamente al caballo Sleipnir y emprendido el  viaje a Hel.

Después de cabalgar durante nueve días con sus correspondiente noches, por parajes oscuros y profundos, llegó al puente Cjoll, que estaba cubierto de oro y custodiado por la doncella Modgud, una enorme giganta, que sólo dejaba cruzar a los recién muertos. Cuando le vio, le preguntó que quería y porque estaba allí, ya que no era un  muerto, pues no  tenía la piel pálida que lucían  éstos. Hermod, después de  decirle quien era, le dijo que buscaba al dios Balder, si lo había visto cruzar el puente. Modgud, recordó que hacía unos dos o tres días que lo había cruzado, junto a su esposa, que caminara hacía el norte y allí encontraría el camino de Hel, que le llevaría hasta él.

Le dio las gracias, y después de cabalgar, en la dirección indicada, en unas horas, llego al reino de Hel, un lugar terrible y oscuro, cuyas puertas estaban cerradas. Hermod, después de ajustar bien la silla al caballo, hizo que éste saltara las puertas. Cuando llegó al salón de Hel, vio a su hermano Balder, sentado en el sitio de honor. Junto a él, esperó toda la  noche a que Hel regresara. A la mañana  siguiente, cuando ésta llego se sentó en su trono.

Hermod se arrodilló frente a ella, pidiéndole que permitiera que su hermano regresara al mundo de los vivos. La condición que puso Hel, para que pudiera volver, fue que todas las cosas que había en la tierra, deberían llorar por él. Si alguno hablaba mal o no lloraba su muerte, Balder se quedaría con ella.  Hermod, regresó a Asgard con la respuesta de Hel, además de llevar el anillo de Odín que Balder le había entregados junto con otros objetos que fueron colocados en el funeral.

Cuando los dioses recibieron el mensaje, enviaron mensajeros la los nueve mundos, para pedirles que todos lloraran por Balder. Personas, animales, flores, arboles y piedras lloraron por la muerte de Balder, Los mensajeros que iban dando el mensaje, encontraron  una cuevas que estaba ocupada por una giganta, dijo llamarse Thokk y cuando éstos le pidieron que llorara por Balder, para que éste pudiera regresar a la tierra, la giganta (que  era Loki disfrazado y que además tenía envidia de Balder) se negó a llorar y les dijo que solo lloraría lágrimas secas por Balder, que Hel se lo podía quedar en la tierra de los muertos.