Forseti

por | 17 marzo, 2020

Segundo hijo de Odin y Nanna (diosa de la pureza).

Es el dios de la justicia, la verdad y la paz en la mitología nórdica. Era considerado el más sabio y elocuente  de los dioses.

Los dioses le habían regalado un palacio (Glitnur)), apoyado sobres fuerte pilares de oro y cubierto con un techo de plata. En él recibía y escuchaba los conflictos que le consultaban y luego emitía su juicio, de tal forma, que la partes quedaran satisfechas. La gente tenía un gran respeto por sus decisiones.

Sentado en un trono recibía los casos de desacuerdos entre dioses y humanos, escuchaba a cada una de las partes y luego emitía una sentencia equitativa, siempre podía proveer una solución que todas las partes consideraran justa.

Por ser el dios de la justicia, quienes iban a ser juzgados suplicaban su piedad, si algo caracterizaba a este dios era su capacidad para escuchar y ayudar al que lo merecía.

Cuenta la leyenda que existe una isla conocida como la tierra de Forseti o Heligoland (tierra sagrada) es un territorio considerado como lugar sagrado porque allí el mismo dios se hizo presente a un grupo integrado por 12 juristas y les hizo entrega de las leyes con que regirían a sus pueblos.