Su origen está vinculado con las primeras civilizaciones que habitaron la antigua China. Es el resultado de la interacción entre las creencias populares, la filosofa, las religiones tradicionales y las historias transmitidas oralmente.
Es una combinación de relatos de la creación, historias heroica y narrativas, que reflejan los valores culturales de la antigua China.
Los pueblos primitivos veneraban a los espíritus de la naturaleza (ríos, montañas, árboles y animales) y de sus antepasados. Creían que los intermediarios con los dioses, eran los chamanes. En la mitología, se integraron elementos del Confucianismo, el Taoísmo y el Budismo.
