Frey o Freyr

por | 16 marzo, 2020

Dios de la mitología nórdica, su nombre significa:  señor

Dios de la lluvia, el sol naciente, la fertilidad y señor de la vegetación. De la familia Vanir, era hijo de Njord y de la giganta Skadi y hermano de Freya.  Al nacer recibió un don: nadie podría odiarle nunca,por lo cual eran considerado también dios de la paz. Era venerado en sus templos (no se permitía la entradas en ellos de armas) para asegurar una buena cosecha, mantener la paz, traer el bienestar y la vida agradable. Vive en el Alfheim (Asgard) y es el dios favorito de los elfos.

Posee el jabalí de oro (Gullinbarsit) regalo de los enanos Sindri y Brok, que tira de un carro tan deprisa (tanto por tierra como por mar) como un caballo al galope y su resplandor ilumina la noche. Los duendes de Alberich le fabricaron un barco (Skildblannir) que es muy grande y pequeño a la vez, puede soportar a todos los dioses y una flota masiva y se puede doblar para que se pueda guardar en un bolsillo. También poseía un caballo que ignora todos los obstáculos.

Los dioses le regalaron la Espada de la Victoria, símbolo de los rayos del sol, que podía moverse, luchar y vencer  por voluntad propia, con tan sólo desenfundarla, pero que la abandonó por conquistar a la giganta Gerd (diosa del invierno transformada, tras su unión con Frey, en diosa de la primavera).

La leyenda cuenta, que un día, Frey, se sentó en el trono de Odín (Hildskjalf) desde donde  se podía observar los nueve mundos. Su mirada se detuvo en Jotunheim (el mundo de los gigantes) donde vio a Gerd y se enamoró perdidamente de ella. Se volvió melancólico y distraído. Sus padres (Njord y Skade) preocupados por la actitud de su hijo, le ordenaron a su sirviente, Skiner, que averiguara que le pasaba a su hijo. Cuando Skiner descubrió lo que le pasaba, le prometió conseguir el amor de Gerd, pero a cambio le pidió la Espada de la Victoria a lo que Frey aceptó.

Skiner, robó el reflejo del rostro de Frey que se reflejaba en el río y partió hacia Jotunheim en busca de Gerd. Cuando la encontró, le ofreció el retrato de su amo, doce manzanas de oro y una anillo mágico, oferta de Gerd rechazó. Después de varios intentos y de amenazarla con un hechizo rúnico, aceptó a casarse con Frey, con la condición que fuera nueve días después. Se consumó la  unión y de ella nació un hijo varón,  Fjonir.

En el Ragnarok, despojado de su espada, luchó usando un cráneo de ciervo. atravesó al gigante Beli, pero fue muerto por el gigante de fuego Surt.

mnitosyleyendas //  ecured