Apis

por | 17 noviembre 2013

Era conocido también, por los egipcios, con el nombre de Hapy. Buey o toro sagrado que los egipcios consideraban, bajo la forma de un animal, las más perfecta expresión de la divinidad,

Según el  mito fue fecundado en una vaca (animal asociado a Isis)  por un rayo de sol.

Dios de la fertilidad, aunque mas tarde se convirtió en una deidad funeraria.

Se le representaba en forma de toro negro con patas y vientre blanco o con cuerpo humano y cabeza de toro, llevaba sobre la cabeza un disco solar, el ureo y dos altas plumas. Lleva también el símbolo dyed de Osiris, con el que se fusionaba a su muerte.

Se relaciona en el Antiguo Egipto con el culto funerario: el dios lleva al difunto a su  tumba, le ayuda y protege para que  el finado controle los cuatro vientos del Más Allá. Esto surgió a partir de su asociación con Sokar, que se decía que Apis era su heraldo.

La primera ciudad que lo veneró fue Menfis, allí como dios de la fertilidad, se asoció a otros dioses, el Sol y el Nilo, que eran divinidades muy importantes..

Como todos los toros, también Apis, fue heraldo de Path y es símbolo de la fertilidad del sueldo y del poder germinativo.

Vivían en un palacio con todos los cuidados necesarios. Se les proveía de una harén de vacas sagradas, que simbolizaban a las siete Hathur. Cuando morían eran cuidadosamente momificados, no escatimando en amuletos y rituales. Se enterraban en tumbas especificas para ellos (Serapeum) e iban acompañados de un importante número de ushebi

La elección de un nuevo toro para representar al dios era muy rigurosa e importante. Tenia que poseer unas 29 marcas especificas que indicaban que el buey era la encarnación del dios. Estas marcas entre otras eran: ser de color negro, poseer un pequeño triángulo blanco en la frente, en su lomo tener un buitre con las alas desplegadas, los pelos de la cola divididos en dos, en la lengua tener la imagen de un escarabajo, un disco solar con ureo entre los cuernos, acompañado de dos plumas, entre otras.

Más tarde el faraón Ptolomeo, generó un culto a un nuevo dios, Serapis, que era Apis identificado con Osiris al morir y se le consideró el señor de todo, desde el inframundo hasta el reino en el cielo de los dioses.

Se le representaba con larga cabellera, barbudo de edad madura y semblante grave casi amenazador. Estaba bien sentado o bien de pie. Normalmente se le muestra sobre el lomo de un cocodrilo, llevando en su mano izquierda una regla para medir las inundaciones del Nilo. En la mano derecha, lleva una especie de animal de tres cabezas (una de león que representa el presente, otra de lobo que representa el pasado y una tercera de perro que representa el futuro) y cuerpo de serpiente. En su cabeza  llevaba un pequeño bulto “modio” que era la antigua medida de pesar grano romana.

En su relación con los hombres era un dios (que a través de los oráculos interpretados por los sacerdotes) curador que sanaba a los humanos.

En el Serapeum (Sakkara) , que además de ser un lugar de culto de Serapis, era un lugar de enterramiento de los bueyes sagrados. Había unas galerías internas donde se encontraban los sarcófagos de los bueyes, capillas y templetes y un hospital, donde los enfermos creyentes pasaban la noche, esperando su curación milagrosa de este dios