Rey-héroe, semi-mitico de Uruk. Hijo de Lugalbanda (rey sacerdote) y de la diosa Ninsu o Ninsumun (la Madre Reina). En consecuencia, Gilgamesh, era un semi-dios que poseía una fuerza sobrehumana.
Sus mitos, por su condición divina, crecieron alrededor de us hechos y culminaron en los relatos encontrados en la Epopeya de Gilgamesh, que es una recopilación de cuentos que fueron transmitidos, originalmente, de forma oral y después mas tarde, dejaron por escrito.
Fue visto como hermano de Inana y en el Mas Allá, se referían a él com un juez, comparándolo con los sabios guías griegos del inframundo: Radamantis, Minos Y Eaco.
El relato de la Epopeya cuenta que: los dioses creían que Gilgamesh, era un rey demasiado orgulloso y arrogante y deciden darle una lección. Para ello buscan a Endiku, un hombre salvaje, para que lo humille. Considera que Endiku y Gilgamesh, están igualados en fuerza, pero después de una feroz batalla, Endiku es derrotado. Éste acepta la derrota y entre los dos se estable una buena relación, llegando a ser buenos amigos, dispuestos correr nuevas aventuras.
Proyectan enfrentarse a Humbaba, el gigante que vivía en el Bosque de los Cedros, que con su grito provocaba incendios, su palabra fuego y su aliento, muerte, En esta misión, aunque el Consejo de Ancianos se opone a ello, los ayudó el dios Shama, Cuando llegan al Bosque, aprovechan que Humbaba, solo llevaba puesta un capa divina, de las siete que habitualmente vestía, y lo decapitan sumergiendo su cabeza en el río Eufrates.
Esto atrae la atención a la diosa Inana, que intenta seducir a Gilgamesh, pero éste la rechaza, aduciendo, que todos los amantes de la diosa, han acabado su vida pobremente y él no quiere acabas así. Esto enfurece a al diosa y envía a la Tierra a su cuñado, el Toro del Cielo, para que acabe con él. Endiku, acude en ayuda de su amigo y cogiendo al toro por los cuernos, lo domina y le da muerte, arrancándole las entrañas. Con los cuernos fabrican vasos que se los ofrecen a Lugalbanda, su dios tutelar.
Endiku sabe, que tanto la muerte de Humbaba como la del Toro del Cielo, ofende a los dioses, que, como castigo, provocan en Endiku, una enfermedad y la muerte, bajando a los infiernos, conducido por un extraño ser con garras de águila y zarpas de león. La muerte de Endiku, provoca en Gllgamesh un profundo dolor y reconociendo su propia mortalidad, a través de su amigo, se cuestiona el significado de la vida.
Emprende una búsqueda con el fin de encontrar un significado tanto de la vida como de derrotar a la muerte y lograr la inmortalidad. Para ello debe de encontrar a Utnapishtin, el único humano superviviente del diluvio universal y que reside en el monte Mashu. Después de transitar por caminos que no son comunes por los humanos y cruzar mares y océanos, llega al palacio divino. Allí, Siduri, le recomienda que aproveche los placeres mundanos, pues no conseguirá la inmunidad; no obstante le indica el camino a seguir: tiene que atravesar las aguas de la muerte. Consigue que Ushanabi, el barquero de Utnapishtin, le ayude a cruzar las aguan con su barca. Cuando se encuentra con Utnapishtin, éste le ofrece dos oportunidades para conseguir la inmortalidad, la primera de ellas, es mantenerse desierto durante 6 días y sus correspondiente noches, prueba que Gilgamesh no supera y la segunda proteger una planta mágica, pero Gilgamesh se duerme y se la come una serpiente, no superando la prueba, Después de esto, Gilgamesh concluye que la inmortalidad, no es cosa de los mortales y que el destino de cada uno está decidido por los dioses. Al no haber podido conseguir la inmortalidad, el barquero lo lleva de regreso a su casa y una vez allí, escribe su historia
De regreso a Uruk, se encontró con un árbol, que había plantado Inana, con la intención de hacerse una silla y una cama. Sin embargo el árbol estaba infectado por culpa de una serpiente que habitaba en sus rices, de un demonio femenino, Llitu, que se encontraba en el tronco y en sus ramas anidaba un pájaro Anzu. Inana, que no podía deshacerse de las plagas, pidió ayuda a su hermano Utu (el dios del sol) pero éste se niega a ayudarla. Entonces, desesperada, pide a ayuda a Gilgamesh. Éste fuertemente armado llega al árbol y marta a la serpiente, pero el demonio y el pájaro salen huyendo. Gilgamesh, después de esto coge unas ramas para él, le presenta el tronco a la diosa parque pueda fabricar la silla y la cama. Inana, agradecida la hace un tambor y se lo regala a Gilgamesh. Accidentalmente se le cae en los infiernos y Gilgamesh, le ruega a Nergal (dios del inframundo) que le deje comunicarse con Endiku. Consigue que Nergal accedas a su petición y abriendo un agujero en la Tierra, para que salga Endiku, puede conversar con el.
