Lupercales

por | 1 mayo 2014

Fiestas pastorales, que se celebraban para evitar los malos espíritus, para purificar la ciudad  y liberar a la salud y a la fertilidad. Absorbieron un ritual de limpieza mas antiguo, que se celebrara al principio de la primavera.

Eran la celebración de la fertilidad, tanto de mujeres como de la naturaleza. Se celebraban en honor de la loba Luperca (la que amamantó a Rómulo y Remo). En la celebración de estas fiestas, los hombres jóvenes, casi desnudos (sólo llevaban unas pieles a modo de taparrabos) perseguían y golpeaban a las mujeres con tiras de piel de cabra, para procurarles la fertilidad.

Hay dos versiones sobre el origen de estas fiestas.

En una se cree que se trataba de un antiguo rito griego, procedente de Acadia y dedicado al dios Pan Liceo, señor de la naturaleza y de animales salvajes (lobos y cabras). Consistía en una carrera en honor al dios, para pedirle que mantuviera alejados a los lobos de los rebaños. Los participantes se vestían con pieles de cabra y máscaras de lobo.

En la otra versión, la leyenda sobre su origen se remonta a tiempos de Romulo, donde se produjo un episodio prolongado de esterilidad entre las mujeres romanas, Ésta realzaron un peregrinaje al bosque sagrado de la diosa del hogar (Juno),  buscando una solución al problema. Ésta les respondió que debían ser penetradas por el sagrado macho cabrio, dios Fauno Luperco, divinidad de los rebaños y bosques. Un augur interpretó la profecía, sacrificó una cabra y con su piel golpeó la espalda de las mujeres. Éstas al cabo de nueve meses, dieron a luz.

Las fiestas se iniciaban con el sacrificio de una cabra y un perro, en la gruta Luperca (donde, según la leyenda, se habían amamantado Romulo y Remo). Las realizaban jóvenes sacerdotes, que estaban dedicado solo a este culto, los Lupercos. En ellas, además, se indicaba a dos sacerdotes nuevos , escogidos entre las familias patricias. Los iniciados, se impregnaban la cara con sangre de los animales sacrificados y con la lecha de cabra; se atacan sus pieles a modo de taparrabos, el resto del cuerpo estaba desnudo y disfrazados con máscaras de lobo o con la cara cubierta de barro, se lanzaban a correr, golpeando en su carrera con las pieles de los animes sacrificados,  s todas las mujeres que se encontraban, para así, propiciar su fertilidad.

Ese doble disfraz de lobo y cabra, tenía un significado: como dioses lobo reafirmaban su dominio sobre la naturaleza y como dioses cabrios propiciaban la fertilidad. Además, el sacrificio de una cabra, tenia la función de aplacar el hambree de los lobos, ofreciéndole una víctima a su divinidad protectora. Al ser una comunidad de pastores, era muy importante procurarse el favor de los dioses de la naturaleza.