Vulcano

por | 24 febrero 2014

Dios del fuego y los volcanes. Forjador de hierro y creador de armas y armaduras para dioses y héroes. Patrón de la metalurgia y de los artesanos que se dedican a ella.Tenía una habilidad divina para trabajar el hierro, Su fragua se encuentra bajo el monte Etna, en Sicilia. Hijo de Jupiter y Juno, esposo de Venus.

Al nacer, no era lo que Juno esperaba. Ella era bella y vanidosa y Vulcano nació con el cuerpo deforme y feo,Juno, despechada, lo arrojó al mar. Esto le provocó su andar cojo y vacilante, que  provoca la risa de los demás dioses. Fue recogido por Tetis y Eurome, que lo ocultaron y criaron durante nueve años.

A esa edad ya era un habilidoso  artesano de los metales. Creó la armadura de Hercules, las flechas de Febo el escudo de Aquiles y el cetro y los rayos de Jupiter, entre otros.

Para vengarse de su madre, fabricó un hermoso trono que hipnotizaba a cualquiera que lo mirara y lo envió al hogar de los dioses. Todos se reunieron para ver tal maravilla. Juno quiso probarlo y se sentó en él; al llegar al anochecer no se pudo levantar ni moverse. Vulcano había construido en el trono unos lazos invisibles, que la aprisionaron. Juno mandó llamar a Vulcano para que la sacara de allí, pero éste puso dos condiciones para su liberación: que Junto lo aceptara como su hijo y su boda con Venus (la mas hermosa de las diosas).

Su boda con la diosa Venus, no fue idílica, ya que ésta, que lo despreciaba por su aspecto, le fue infiel con varias veces, pero del que e enamoró fue del dios de la guerra, Marte. Esta unión fue un motivo de vergüenza para el dios.

Una de las noches en que Marte y Venus se encontraron, se quedaron dormidos sin darse cuenta de que amanecía. El sol, que todo lo veía, los sorprendió y se lo hizo saber a Vulcano, Éste entró en cólera y decidió que se vengaría de esta afrenta. Creó una red de hierro muy fina, que era prácticamente invisible, pero a su vez era muy poderosa y fuerte. La colocó en el lecho, donde los amantes se encontraba cada noche,

Venus y Marte, ignorando los planes de Vulcano, se encontraron nuevamente la noche siguiente y se acostaron en el lecho. Cuando estaban disfrutando de su amor, la red se cerró quedando prisioneros dentro de ella. Desesperados, intentaron escaparse, pero era demasiado tarde. Vulcano, llamó a todos los dioses, para que vieran la infidelidad de su esposa.  Éstos al ver a los amantes en la situación tan comprometida en la que estaban, comenzaron a reirse y a burlarse de ellos. Vulcano, observó impasible la escena, regocijándose de vergüenza y no los liberó, hasta que la pareja le prometio poner fin a su relación