Es el espíritu del mal en las tribus argentinas. Siente placer absorbiendo la sangre de los que están enfermos hasta matarlos, por lo que es el responsable de las muertes, salvo las ocasionadas por la guerra. También penetra en el cuerpo de las personas (en forma de alacrán o lagarto) para robarle el alma. Solo el chamán dela tribu debe expulsar al invasor.
bibliografia diccionario enciclopédico Salvat Universal 15º ed 1981
