Lares – Penates

por | 11 septiembre 2023

Divinidades menores, destinadas a diversos fines. Eran hijos de la náyade Lara y del dios Mercurio.

Su función era proteger las encrucijadas, las murallas y los recintos domésticos. En su origen eran divinidades de la fecundidad y de los campos que recibían un culto propio; en la encrucijadas de las ciudades el culto era semi-público.

– Los públicos, presidían los edificios del procomunal

– Urbani, los de las encrucijadas

– Compitales, los de los caminos

 – Viales, los de las campiñas

– Rurales, los enemigos hostiles y otros que cuidaban de alejar al enemigo

– Familiares, los que presiden y velan  la casa donde se encontraban las familias y a éstas, incluida la servidumbre, y ahuyentaban a los extraños

– Parvi, los de los campos

–  Publici, los que después de su muerte, solicitaban el socorro de los dioses para el estado.

– Permairin, lares menores para las naves, se creía que eran Neptuno, Tetis y Glauco

En las casas uni-familiares (domus), había un lugar destinado al culto de los lares, que estaban representados en forma de pequeñas estatuillas. Normalmente los pequeños altares (lararia) se decoraban con pinturas y estaban ubicados en los patios (atrios) donde se podían realizar ofrendas, generalmente, relacionadas con el fuego u oraciones. En los apartamentos (ínsulas) se colocaban cerca de la cocina y dormitorios. Era importante que estuvieran en lugares transitados.

Muchos dioses, eran considerados lares: Jano y Harpocrates, eran considerados dioses lares de los caminos; Apolo, Diana y Mercurio, al estar sus estatuas situadas en las esquinas de las calles y en los caminos, también eran considerados lares de estos lugares. Eran llamados lares todos los dioses que eran considerados como patrones y tutelares de los lugares y cuya protección se deseaba o invocaba.

Casi todos los días se ofrecía a los lares; vino, incienso, una corona de flores y un poco de lo se ponía en la mesa. Cuando se hacían sacrificios en público se les ofrecía un cerdo, Se les hacia frecuentes libaciones que en ocasiones pasaban a ser sacrificios.

Se consideraba a los perros como su tributo, y en paginas versiones, se le cubría con la piel de estos animales. Se les representa sentados, apoyados  en sus escudos y teniendo sus picas para alejar a sus enemigos. También en esculturas pequeñas, fundidas en bronce, que se hacían por parejas, representando a  jóvenes o adolescente con túnicas cortas, sandalias o botas, cimbreándose sobre la punta del pie y los brazos levantados. Llevaba en una mano una pátima para las libaciones y en la otras un cuerno de la abundancia, llenos de flores y frutas

Tanto Lares como Penates, están representados como guardianes. Vigilan a los miembros de una familia y protegen a los viajero en los cruces de caminos o en el mar. Son representados por pequeñas estatuas que vestían túnicas cortas y llevaban unos platos para contener la comida y bebida que se les ofrecía.

Los lares, también eran considerados espíritus de los muertos que se habían vuelto divinos y custodiaban hogares, cruces de caminos y de la ciudad.

Los Penates, eran honrados como los guardianes de la despensa y se convirtieron en guardianes de toda la casa, su función era garantizar el bienestar y la prosperidad de la familia.

PENATES

Dioses de las casas, tutelares del hogar, en la parte más interna de la casa, donde guardaban la comida, el vino, el aceite y otros suministros.

Deidades que se invocaban en los rituales domésticos y era honrado con motivo de cualquier acontecimiento familiar importante. Se convirtieron en guardianes de toda la casa y su principal función era asegurar el bienestar y la prosperidad de la familia.

Estaban asociados con Vesta, los lares y el genio de los pater familias. Para realizar las ofrendas el pater familias, separaba una porción de comida que era arrojada al fuego del hogar.

También exilian los  Penates públicos (que Eneas había llevado consigo a Italia). Eran los guardianes de estado y objeto del patriotismo romano