Diluvios

por | 2 abril 2017

BABILONICO

El mito sobre el diluvio tiene antecedentes sumerios. Es conocido a partir de textos que se refieren al héroe Ziusudra, quien se salva del diluvio guiado por los dioses y siguiendo las indicaciones secretas de Enki.

La versión empieza en los tiempos en que los dioses menores, trabajaban duramente para los dioses mayores y esto dió lugar a una rebelión. Enki se ofrece a a reglar el asunto, y le pide a su madre  (Enil) que cree a un hombre para llevar el yugo.  Enil, dispone que maten a un dios y con su carne, mezclada con arcilla, crea siete parejas humanas y dicta leyes para regular la procreación. A partir de entonces es tarea de la humanidad procrear y trabajar para los dioses.

Pasado algún tiempo, lo humanidad llena el cielo y la tierra de griterío y ruido y altera la paz de los dioses. Enil, para poner término a esto, envía primero una plaga y después una hambruna para diezmar a la población. Enki, advierte a Atra-hasis (sabio por excelencia, al que salvó Enki del diluvio), que para afrontar la situación, hagan ofrendas a los dioses de la salud y el grano, y así fustre los planes de Enil.  Esta indignada por su fracaso, decide  lanzar un diluvio, para erradicar a la humanidad. Obliga a los dioses a jurar fidelidad, pero Enil, se aparece  a Atra-hasis y le da instrucciones para que construya un navío y embarque en él  a toda su familia y a varias especies de animales. Cuando remita el diluvio, ellos quedaran a salvo en la tierra.

Cuando cede el diluvio y Atra-hasis hace el primer sacrificio, Enil está furioso, sin embargo, Enki, hacer ver a los dioses que ellos confían en la humanidad y que Enil ha ido demasiados lejos; que controle su ira y que castigue a quienes lo merezcan, mientras que él mismo actuará para limitar la población. Para ello dispone que existan mujeres estériles, sacerdotisas sin descendencia y regula  la mortalidad infantil, personificada en un demonio raptor de niños.

A Atra-hasis como al héroe del diluvio sumerio  (Ziusudra) se le concede la vida eterna.

NINIVE

La historia es relatada a Gilgames por Uthapishtin, héroe del diluvio.

Uthapishtin que es un habitante de la ciudad babilonica de Shumupak, recibe, a través de un sueño, un mensaje de dios Ea, en el cual, le comunica que está a punto de desencadenarse un diluvio y le da instrucciones para que pueda salvarse. Le indica que construya una barca, de unas medidas exactas y le advierte que comunique a los curiosos que está preparando una morada para vivir con Ea, en su morada acuática del interior de la Tierra. Cuando el navío este listo, embarque con él a toda su familia, todas las especies de criaturas vivientes y todo el oro y la plata.

En el momento convenido, los diques se rompen, las aguas suben y empieza a llover, con una tormenta muy violenta. Al séptimo día el diluvio remite y cuando Uthapishtin, mira afuera por una rendija, se da cuenta de que le barco está encallado. Suelta una paloma que regresa al barco al no hallar un lugar para posarse, suelta una golondrina y tiene la misma respuesta, finalmente suelta un cuervo, que come y vuela, pero no retorna a la barca. Uthapishtin, entonces, desembarca con su familia y realiza un sacrificio a los dioses, haciendo libaciones y quemando incienso, que al percibir los dioses su aroma, acuden junto la sacerdote y su familia.

La diosa madre, afligida por la aniquilación de sus criaturas, culpa a Enil de lo sucedido, pero ésta esta furiosa por la familia que se ha salvado.  Ea, aplaca su ira y le confiesa que ha sido ella quien ha instruido a Uthapishtin para que se salvase.  Enil, ya calmado, bendice al héroe y a su esposa y les concede la vida eterna.