Hijo del dios-río Meandro (Frigia).
Mantenía relaciones amorosas con Carpo (hijo del dios Céfiro), un joven de gran belleza y con una la Las Horas.
Acostumbraba a bañarse en el Meandro junto a Carpo. Un día mientras se bañaban, Calamo, retó a su amigo a una carrera de natación. Durante la carrera, mientras Calamo, trataba de ganar a Carpo, éste se ahogó.
Fue tanto el dolor que afligió a Calamo, que se secó, convirtiéndose en una caña al borde del río
Carpo se transformó en el “fruto de los campos”, que muere y renace todos los años.
