Anu

por | 18 diciembre 2024

Dios del cielo, señor de las constelaciones, rey de los dioses. Era el padre y el primer rey de  los dioses. Vivía en el cielo con su esposa la diosa Ki (diosa de la tierra). Formaba una triada con sus hijos Enlil y Enki. 

Sobre su nacimiento existen dos relatos: 

– en el mito sumerio lo llamaban An. Cuenta que la diosa del océano primigenio, Nammu, que era la primera deidad y el origen de todo, hizo surgir de sus aguas una montaña. Al estar el cielo y la tierra unidos formaban un solo ser, el cielo, An, tocaba a la tierra, Ki. Tuvieron un hijo Enlil, que al nacer, separó a sus padres, creando el alba.

– En el mito babilonio, cuenta que en el principio solo existía un cúmulo inmenso, en el que estaban mezclados las aguas del mar y las aguas dulces, los ríos eran un solo cuerpo. Poco después se separaron y cada uno estuvo personificado por un dios; Tiamat, el agua salada y Apsu, el agua dulce. Se unieron par engendra a Lammu (dios del sedimento) y Lahamu (dios del lodo). Dieron también a luz a Anshar (cielo) y Kishar (tierra), éstos se  unieron a su vez y dieron origen a Anu, éste a su vez,  se unió a Ki y procrearon a Enlil.

Anu es mencionado en varios episodios  y mitos:

– En el poema de  Gilgamest, donde decide crear a  Endiku, para enfrentar a Gilgamest, tras escuchar las quejas  de los ciudadanos de Uruk

– Se le menciona también  en el mito del diluvio, cuando fue convocado junto a otros dioses por Enlil, que les pidió consejo, pues se sentía amenazado por la rebelión de la muchedumbre: Anu, le aconsejó que buscara al cabecilla de la rebelión.

– Otorgó a su nieto, Marduk, de gran poder y perfección (el poder de los cuatro vientos o el poder de Anu) para conseguir que  pudiera hacer frente al intento de apaciguar a  la diosa de las aguas , la temible y formidable diosa Tiamat, per no pudo conseguirlo.

Decidió entregar a los humanos, el trigo la cebada y el cáñamo, que no existía  en la tierra, pero Enlil, que despreciaba a los humanas, escondió estos cereales en una gran montaña, y la tapó con una gran piedra. Gracias a la ayuda de otros dioses, la humanidad logró recuperarlos.

Se le representaba con cuatro signos cuneiformes, que forman una estrella.

Con los sumerios, Anu, era un dios hacedor y creador del Universo, reinaba en los cielos, tomaba decisiones y mandaba sobre las demás deidades. Durante el periodo acadio y sirio, lo eclipsaron sus hijos Enlil y Enki y en la época de los babilonios, quedó relegado ante la figura de su nieto Maduk.