Pales

por | 14 diciembre 2015

Divinidad pastoril que protegía y cuidaba de los rebaños y pastores. En algunas versiones es la amante del dios Fauno (dios asociado a la fertilidad) que juntos personificaban el ciclo vital del campo y la renovación constante que ocurre en la naturaleza.

Diosa de la tierra y ganado, especialmente carneros, protectora de los pastores, que presidía la salud y fertilidad de los animales domésticos. Se encomendaban a ella para que protegiera los rebaños de los ataques de los lobos

Era un dios ambiguo en el aspecto de su género: algunos la consideraban una diosa, otros hablan de un dios masculino y era también considerada como un grupo de dioses. Como diosa se representaba recostada sobre un cayado, con sus hermosos cabellos coronados por laurel y romero. En su mano, extendida, se podía observar un puñado de paja, que servia de lecho para el ganado.

En la  celebración de su culto se purificaba y se bendecía a las ovejas y rediles. Por la mañana se purificaban los apriscos y el ganado, con agua, azufre, sabina, pino, olivo, laurel y romero. Mas tarde se llenaban los corrales con humo para alejar las enfermedades que pudieran sufrir los rebaños. También se aprovechaba para purificar casas (eran purificadas a base de azufre, oliva, pino y laurel), cultivos y los propios pastores. Éstos se purificaban con perfumes que mezclaban con sangre de caballos, las cenizas de un becerro muerto y vainas de habas