Keret

por | 18 mayo 2014

Era el rey de Jubur (tribu semita) y se sentía profundamente desdichado. Había perdido a  todos sus parientes y de las nueve mujeres que tuvo y se casó con ellas, ninguna había vivido lo suficiente para darle hijos,. El dios El, padre de todos los dioses y creador, se le apareció en sueños y le dio instrucciones para que pudiera tener descendencia. Tenía que sacrificar en su honor un toro en una torre, y declararle la guerra al reino vecino. Cuando el rey vencido le pidiera la paz y a cambio le ofrezca grandes tesoros, debe rechazarlos, solo debe pedirle en matrimonio a su hija Hariya.

Keret cumple las indicaciones al pie de letra, recluta un gran ejercito y se pone en  marcha. De camino pasa por delante del santuario de la diosa Astarte y  promete obsequiarle con el triple del peso de su mujer en oro, si su misión tiene éxito. Todo sale con El, le ha contado.

Se casa con la hermosa Hariya y todos los dioses acuden al festejo. El dios El. vaticina que tendrá 8 hijos y 8 hijas. Pasado un tiempo cuando los 16 hijos ya han nacido, la diosa Astarte, le recuerda a Keret, la promesa que le hizo y que no ha cumplidos. Le advierte que le hará enfermar y que vaya preparando su  funeral.

Keret, instruye a su esposa para que disponga de banquetes sacrificarles. El pueblo enterado de su inminente muerte, se empieza a lamentar, pero Keret los despide a todos. Le pide a su hija mas joven que llore por él. Mientras está enfermo, toda la vegetación se seca, esto provoca que los dioses se reúnan y busquen una solución.

Al final, El, declara que creará una figura femenina, alada, al que llama Shatoqtu, capaz de ahuyentar la enfermedad. Le da una flor y le coloca un amuleto en los labios. Ésta vuela a la ciudad, donde se encuentra Keret, y lavándole  el sudor, le devuelve el apetito, Keret, le pide a su  esposa que cocine un gran carnero. 

Al cabo de unos días, ya está repuesto y vuelve a ocupar el trono. Su hijo Yassub, que estos día ha estado a cargo de sus funciones, lo conmina a que abdique en su favor, Keret, solo tiene palabras de desdén para su hijo y llama ak dios Huron, para que le quiebre el cráneo.

El texto que cuenta esta leyenda, se pierde aquí, pero es probable que Keret, pierda a todos su hijos, a excepción de su hija más joven.