Ishtar – Istar

por | 20 febrero 2025

Diosa babilonia del amor, la guerra, la vida y la fertilidad. Tenía muchos amantes, pero para los dioses, su amor era fatal. Esposa de Tammuz (dios de las cosechas), aunque estaba  enamorada de Gilgamesh, amor que causó la muerte de Tammuz.

Es hija de Sin (dios de la luna) en virtud de su descendencia era la dama bélica  o de Anu en virtud de su descendencia como exponente del amor, la curiosidad. La intemperancia y la violencia caprichosa, y de Nanna (la luna).

Poseía tres grandes aspectos: como diosa del amor, la sexualidad y la fertilidad. Como diosa de la guerra, se la representaba con alas y portando armas. Se la puede ver viajando en un carro de combate, arrastrado por siete leones, su animal sagrado. 

Personifica varios astros: Venus, el Sol, la Luna, y las estrellas reunidas en constelaciones. Está asociada al planeta Venus como estrella de la mañana y se la representa con un estrella de 8 puntas, o de pie,  complemente desnuda con las manos encima del vientre o sosteniéndose los senos o blandiendo un arco sobre un caro tirado por leones.

Como diosa del amor, es la protectora de las prostitutas y de los amores extra matrimoniales. No es una diosa del matrimonio ni una diosa madre. Su matrimonio sagrado con Tammuz, constituía un rito de  fertilidad.

En otras regiones se la conoce con otros nombres: Inanna en Sumeria, Anamit en Uratu (la antigua Armenia), Astarte o Asera en Canaan y Fenicia, Istar en la regiones abrahanicas (creencias monoteístas que recrean una tradición espiritual identificada con Abraham. Término usado para referirse al judaísmo, cristianismo e Islam). Comparte con estas diosas mitos y leyendas. El más conocido es el descenso a los infiernos.

Cuando muere Tammuz (el marido de Ishtar), la diosa baja a los infiernos, par arrebatarle a su hermana Ereshkigal (reina de infierno) el poder sobre la muerte y poder liberar a su esposo. Antes de partir, le da instrucciones a su sirviente Papsukkal, por si ella no regresara. Comenzó su descenso, gritando para que le abrieran las puertas. Tenía que cruzar siete y en cada una de ellas, debía que despojarse de una de sus prendas, por consiguiente de uno de sus poderes. Cuando llegó a la presencia de Ereshkigal, estaba despojada de todo su  poder. Está la mató y la colgó de un clavo en la pared. 

Al no aparecer, el mundo empezó a debilitarse y los cultivos a marchitarse. Entonces viendo que Ishtar no regresaba, Papsullal, siguiendo las órdenes de su señora, habló con los dioses y éstos enviaron a un ser para que entrara en el mundo de los muertos y resucitaran a Ishtar con la comida y agua de la vida. Pero Ereshkigal, para que Ishtar pudiera volver al mundo de los vivos, necesitaba un sustituto, Tammuz, debía permanecer en el inframundo durante 6 meses al año.