Etana

por | 29 junio 2014

Aparare como un rey  sumerio de  Kish, un pastor que ascendió a los cielos.

– Mito acadio. Los dioses encomendaron a Etana, la tarea de llevar a la humanidad, las bendiciones de la monarquía, pero éste lo que más deseaba era tener un hijo, que no tenia por ser su mujer estéril. La última solución que la quedaba era, subir al cielo y pedirle a la diosa Isthar (diosa de los nacimientos) que le diera la planta de la vida. Shamash, el dios sol, le aconseja que para subir a los cielos, busque la ayuda de una águila. Encuentra a una caída en un hoyo, donde estaba condenada por haber traicionado a su amiga, una serpiente. La rescata, la alimenta y cuando esta restablecida, el águila lleva a Etana, sobre la espalda, en un vuelo vertiginoso, hacia el cielo. Este mito termina aquí, pero debemos suponer que Etana, llega al cielo y la diosa Isthar le proporciona la planta del nacimiento.

– Mito sumerio. La ciudad de Kish, no tenía rey. En ella se encontraba una árbol, en el que vivían una serpiente y una águila. Decidieron superar su desconfianza y juraron ante Shamash, (dios sol) su amistad, convirtiéndose en amigas. Compartían la estancia y la comida. Todo iba bien, hasta que un día, el águila rompió su juramento y devoró a una cría de la serpiente. Ésta clamó venganza ante Shamash, pues el pacto había sido roto. El dios, sacrificó a un toro y le dijo a la serpiente que se escondiera dentro del animal. El águila descubre el cadáver y rauda se dirige hacia él, preparándose para un gran festín. En esta momento la serpiente sale de su escondite, golpea al águila, le arranca las plumas y la lanza a un hoyo.

También vive en Kish, un pastor llamado Etana. Éste no tiene ningún heredero y le suplica a Shamash que le ayude a encontrar la Planta de Parto. Para llegar hasta ella, tiene que volar hacia el cielo, por lo que necesita una águila que lo pueda transportar. Shamash le habla de una águila cautiva que quizá lo pueda ayudar. Etana, la busca y la encuentra en el hoyo donde la lanzó la serpiente. Durante siete meses la alimenta y la cuida, hasta que le vuelven a crecer las plumas. Restablecida del todo, el águila quiere recompensar a  Etana, sus cuidados, éste le menciona que quiere encontrar la Planta de Parto y juntos vuelan hacia el cielo, para pedirle a la diosa de los nacimientos, que se la proporcione, pues no se encuentra en ningún lugar de la Tierra. El final de este mito tampoco se conoce, per todo hace suponer que tienen éxito.