Divinidad siria. Diosa de la fertilidad, responsable de la protección y el bienestar de la ciudad. Se la consideraba la gran señora de las tierras del mar libanés, dueña del mar Mediterráneo. La identificaron con Atagartis, con la Dagon (su parte femenina) y con Anfitrite.
Algunas versiones la hacen hija de Niso. Se la representa como una mujer, en su parte superior y la inferior termina en forma de cola de pez. Su consorte fue Hadad y su hija Semiramis, llegó a ser reina de Babilonia.
En su mito se cuenta que, Derceto, ofendió a Afrodita y ésta la castigó, inspirándole un violento amor hacia un joven y apuesto sacerdote. Después de haber concebido una hija, y por obra de Afrodita, se le terminó el amor que sentía.
Avergonzada de la falta cometida y llena de ira, hizo matar al hombre que había amado y cuando su hija nació, la abandonó en un lugar desierto. Después se arrojó a un lago, con la intención de morir, pero los dioses no lo permitieron y la transformaron en un pez..
Los sirios se abstuvieron de comer pescado y le consagraban, en sus templos, peces de oro y plata y cada día sacrificaban peces vivos en su honor.
Para los fenicios era una deidad protectora del amor, como emblema se le consagran las palomas, y la fertilidad, cuyo emblema eran los peces.
