Conocida también con otros nombres: Nintinuga – Nin-Karrak – Nin.Ezen – Ga-tum.dug o Nin-ding-dug.
En la mitología acacia y babilonica, es la diosa de la sanación. Esposa de Ninurta. Se la cree hija de Anu. Su animal sagrado era el perro, que actuaba como mensajero y que evoca la sanación. Conocida como la Gran Madre, Madre Guía o Señora de la Vida, y bajo en nombre de Ninisinna, Dama de Isis.
En Isin, se le asigna con esposo a Pabilsag (señor de la ciudad). Tuvo 7 hijos, entre ellos: Damu (dios de la sanación y la curación), Ninazu (dios de la sanación y del inframundo) y Gumurra.
Después del Diluvio, ayudó a la humanidad, dando a ésta un aliento de vida. Es invocada, tanto para aliviar y sanar las enfermedades, como para maldecir a a aquellos que obran mal con venenos, se la asocia con las maldiciones, también es considerada protectora de las fronteras.
Es representada como una reina o una tempestad, que aparece de forma tan salvaje, que hacia temblar los cielos
