Según la cultura maori, Para era la Madre Tierra, esposa de Rangi (padre cielo). Para evitar la creación del mundo Papa y Rangi estaban unidos en un abrazo estático y sus hijos: Tane (dios de los bosques), Tangaroa (dios del mar, los peces y los reptiles), Tu (dios de la guerra), Ronga (dios de los alimentos cultivados), Haumia (dios de las plantas silvestres) y Tawhiri (dios de los vientos y otros elementos), habían quedado atrapados en el vacío primordial. Todos ellos buscaban un medio para escapar, incluso matar a sus padres para lograrlo. Tane propuso que los separasen y cada uno de ellos lo intentó por turnos, fracasando todos. Entonces Tane, empujando a su padre por la cabeza y a su madre por los pies, logró por fin separarlos. Entonces puso al Sol y a la Luna y decoró el cielo con las estrellas.
Uno de lo hermanos, Tawhiri, no quería que sus padres fueran separados y expreso su rabia creando tormentas y huracanes contra el bosque y el mar, que estaban bajo custodia de sus hermanos Tane y Tangara, respectivamente.
