Ereshkigal

por | 1 junio 2014

En la mitología sumeria, venerada como diosa de la muerte y del inframundo, del que  además era su guardiana y juez de las almas. Era una de la deidades mas enigmáticas, poderosa  y caprichosa que posee un gran belleza. Versada en la magia oscura y las artes.

Hija de Anu, que  nació de las lágrimas que éste vertió cuando  se separó de Ki. Hermana de Inama (diosa del amor y la fertilidad) y esposa de Nergal

Ereshkigal, personifica la muerte, la regeneración y el poder del inframundo, siendo respetada y temida por su papel en el ciclo de la vida y la muerte. Personifica también la dualidad de la existencia humana, recordando a los vivos su propia mortalidad y la transición al reino de los muertos. Simboliza por ello, la conexión entre la vida y la muerte, la luz y la oscuridad, el renacimiento y la descomposición.

Se la describe como una deidad formidable y misteriosa, que gobierna el inframundo y a todos sus habitantes, decidiendo el destino de las almas, con  sabiduría , poder implacable y mano dura. Para ello se ayuda un innumerable ejército de muertos.

Se cree que su morada estaba en la ciudad de Kutha, en el Gran Palacio de la Tierra .Es un lugar sombrío y enigmático, donde las almas de los muertos, se deben enfrentar a los juicios, para acceder la a vida después de la muerte.

-Mito de Ereshkigal.  Los dioses deseaban celebrar un banquete, pero éstos no podían bajar al inframundo, ni los del inframundo podian subir al cielo, ya que en ambos reinos debía de permanecer un dios para mantener el orden cósmico. Sabiendo que Ereshkigal, la reina del inframundo, no podía asistir, le mandaron un mensajero con  la propuesta de que en su nombre mandara un representante, que podía tomar los alimentos divinos y llevarlos a su  reino. Fue Mamtar, el  ministro de Ereshkiga, el elegido para tal misión.

Cuando Mamtar se presentó ante los dioses, estos se pusieron en pie y se arrodillaron ante él, pues le debían el mismo respeto que a la diosa, ya que acudía en su representación. El único que no mostró esta sela de respeto y demostró su desprecio, fue Nergal, pues no consideraba adecuado postrarse ante un simple mensajero. Las demás deidades, se tomaron esta ofensa como un desaire ante la diosa y decidieron que Nerga,  debería de recibir un castigo. Aunque Enki, intercedió a favor de Nergal, se decidido que éste debía viajar la  inframundo y buscar el perdón de la diosa.

Antes de partir, Enki, le dio a Nergal algunos consejos de que como debía de comportarse en el inframundo, si quería volver a los cielos: que no se sentara en ningún lugar por mucho que le insistieran, no comiese sus alimentos ni bebiese sus bebidas, no debía lavarse los pies y sobre todo no debía unirse a Ereshkigal, que era una diosa muy bella y costaba resistirse a la tentación.

Se puso en camino con siete escorpiones y con un hermoso trono de madera, que llevaba como presentes para la diosa. Después de cruzar la siete puertas, se presentó ante Ereshkigal. Ésta al verlo, se quedó de inmediato enamorada de este dios poderoso e imponente. Al momento y tal cono le había explicado Enki, le ofreció asiento a su lado, que rehusó, le trajeron comida y bebida, que también rechazó y cuando la diosa se ofrecido a lavarle los pies, también se negó. 

Sin más la diosa fue a bañarse y permitió que Nergal, pudiera ver por un momento su cuerpo. Nergal, acordándose de los consejos de Enki, intentó resistirse, pero la diosa que se diño cuenta del ansia de Nergal, volvió a dejar su  cuerpo al descubierto, haciendo ceder al dios. Durante seis días duró su  romance, pero al sétimo, Nergal, aprovechando que Ereshkigal aún dormía, se levantó del lecho, salió del inframundo y volvió al cielo.

Al despertar Ereshkigal, se percató de la ausencia de Nergal y salió a buscarlo. Su ministro

le confirmó lo que la diosa temía, que Nergal había regresado al cielo y ni siquiera se haba despedido. Disgustada y destrozada de pena, la diosa cayó en su trono y comenzó a llorar desconsoladamente. Namtar, para calmar a su señora, se ofreció para  subir la cielo y traer de vuelta a Nergal.

Por mucho que buscó y preguntó en el cielo, no lo encontró por ninguna parte y nadie salía de él, pues Enki, en un conjuro, había  cambiado su aspecto. Volvió al inframundo con las manos vacías y cuando Ereshkigal le preguntó Namtar, le dijo que no había encontrado a Nergal. por ningún lugar del cielo e incluso en su lugar, había un dios menor sin corona e indigno, que ocupan sus sitio y que no hacia nada más que pestañear, lo que era impropio de un dios importante. Al momento Ereshligal, se dio cuenta del engaño y furiosa amenazó a los dioses, que si ni volvía Nergal, enviaría todos los habitantes muertos del innframundo, a la Tierra, hasta que superaran en número a los vivos.

El dios se levantó, y tomando su figura habitual volvió al inframundo. Sin poder controlar su furia, rompió las siere puertas del submundo, hasta encontrar el salón donde lo esperaba Ershkigal. Colérico, avanzó hacia ella y la levantó cogiéndola por los cabellos, con la intención de decapitarla. Un segundo antes, Ereshkigal, le declaró su amor y le ofreció reinar junto a ella. Negal, la dejó delicadamente, aceptó su pospuesta y desde entonces gobiernan juntos el inframund