Dios principal de los hurritas, padre de dioses. Hijo de Anu (dios del cielo) y padre de Tessub (dios de la tormenta).
Se le conocen varios textos mitológicos
– La realeza en el cielo. Alalu, deidad primigenia y rey de los cielos, cuando fue derrocado por Anu, se refugió en el mundo subterráneo. Allí, Kumarbi, lo sirvió durante nueve años, al final de los cuales consiguió derrotarlo.
Cuando Anu, trató de escapar volando hacia el el cielo Kumarbi, lo persiguió y dandole alcance, le mordió en sus genitales, quedando un parte de la virilidad de Anu dentro de su cuerpo. Anu, le advierte a su hijo que se ha quedado embarazado de tres dioses: Tessub, Tigris Y Tasmisu. Al oír esto, Kumarbi, escupió el semen en el suelo, que se impregnó con dos de sus hijos, el tercero Tessub nace y junto con Anu, derrocan a Kumarbi.
En otra versión son los tres dioses: Alalu, Anu y Kumarbi, quen gobierna los cielos, cada uno sirviendo al que precede durante nueve años. Es Tessub, el hijo de Kumarbi y dios del tiempo atmosférico, el que conspira para derrocar a su padre.
– El cantar de Ullikummi. Para poder vencer a Tessub, Kumarbi, impregna una roca con su semen, de donde nace Ullikummi, un monstruo gigantesco de piedra diorita que llega a crecer tanto hasta tocar e cielo. Lo entrega a la deidades de Isisrra, para mantenerlo oculto a la vista de Tessub, el dios de la tormenta, del dios del Sol y de Isthar. Estas deidades lo presentan a Enlil, lo colocan en el hombro de Upelluri, donde crecíó una hectárea en un mes.
Pasados 15 días, Ullikummi, creció lo suficiente en el mar para que el dios Sol, se diera cuenta de su presencia y avisó a Tessub, para que se peparara para la batalla en lo alto del monte Imagarra. Los resultados de esta primera batalla, concluyeron en una victoria incompleta. Conduce a Hebet a su templo, cortando la comunicación con los otros dioses.
Con el fin de detener su crecimiento, Astabis, lidera a 72 dioses, tratando de sacar al agua de su alrededor, pero mientras realiza esta tarea caen al mar y Ullikummi, crece 9000 leguas de alto y ancho, agitando los cielos y la tierra, empuja el cielo hacia arriba , elevándose sobre Kummiya.
Lo dioses piden ayuda a Ea, que le corta los pies con el cuchillo de cobre que había separado el cielo de la tierra. A pesar de sus heridas se jacta de que la realeza celeste, le ha sido asignada por su padre. Se cree que la derrota le llega por mano de Tessub.
