Deidad suprema del panteón sirio, encarna la fertilidad (relacionada con la agricultura y la pesca), la protección y el ciclo eterno de la vida y la muerte y como diosa madre, ligada a la tierra y a sus frutos.
Se la representa como una hermosa mujer, con cola de pez, lo que sugiera una conexión con el elemento acuático y la vida marina. En sus santuarios había grandes estanques naturales y sagrados, con gran cantidad de peces, que se asociaban con la presencia divina de Atargatis y sobre la conexión con la fortaleza y el dominio. En sus aguas se realizaban rituales de limpieza. En sus representaciones se incluían símbolos de abundancia, como espigas de trigo, que simbolizaban el poder sobre la naturaleza, y se la representa también, con un león, simbolizando la vida salvaje. La figura del león también podía significar la ferocidad, como el cuidado maternal.
Hay varios mitos y leyendas sobre Atargatis, todos ellos relacionados con la fusión de elementos terrenales y acuáticos. Uno de sus mitos más conocidos es el que cuenta que se enamoró de un mortal. Avergonzada y abrumada por la vergüenza y el dolor, se sumergió en un lago y se transformó, mitad de su cuerpo en mujer y la otra mitad en pez.
En otro se cuenta que en un acto de luto por la muerte de su marido, (Adad) se convirtió en pez y en otra versión podemos encontrar el siguiente relato: en un banquetes se comió accidentalmente un pez y dio a luz a Semiramis
