Divinidad fenicia de la isla de Tiro. Hijo de El, rey del inframundo, Dios agrícola, del campo, la vegetación, la fecundidad, y la primavera. También era una deidad marina.
Como patrón de Tiro, se trasforma en dios de la colonización y de la protección de la navegación. Considerado como el guía de sus viajes marinos y exploraciones, se le atribuía la civilización de los salvajes de las costas lejanas, la fundación de las colonias fenicias y la introducción de la ley y el orden entre los hombres. Se le representa a menudo cabalgando sobre un hipocampo.
En la civilización fenicia se le consideraba el dios Sol, que se encontraba en union con Baal y Mot (las fuerzas benignas y malignas, respectivamente). Alejaba la hostilidad entre ambos y reducía el fulgor del sol y de los fríos invernales.
Su esposa fue la diosa Astarté. Astarté, era muy esquiva con él y Melkart, cada día la seguía, hasta que la encontró en un punto remoto de Occidente, donde se desposaron. En este matrimonio, Astarté, se trasformó en la dulce Ashera, asociándose a ella numerosos aspectos de la maternidad y la fertilidad.
Está relacionado con el mito de la separación de las Columnas de Hércules, que un principio eran conocidas como las Columnas de Melkart. La leyenda supone que Melkart marcó simbólicamente los confieres del mundo, mediante la colocación de estas columnas en las orillas del océano.
Se conoce una leyenda que lo presenta como el descubridor del color púrpura. Cuenta que un día, mientras Melkart, paseaba por la playa con su perro, éste mordió un caracol y lo partió en dos. De él salió un liquido de color púrpura que llamó la atención de Melkart. Recogió gran cantidad estos moluscos y dio lugar a la industria del teñido.
