La poderosa, hija de Ala, diosa de la guerra y la protección. Defendía a su pueblo y aseguraba su supervivencia. Personifica el valor y la ferocidad.
En los campos de batalla, los guerreros la invocaban para que les transmitiera coraje y fortaleza. Su influencia se sentía en todos las tribus árabes, donde proporcionaba valentía y coraje a los guerrero unidos bajo su mismo estandarte.
No era una deidad benevolente, sus exigencias eran crueles y sedientas de sangre. Para calmar su sed de poder y garantizar la victoria, se le ofrecían sacrificios, tantos humanos como de animales.
