Considerada diosa de la fertilidad, la fortuna, la buena suerte, los buenos méritos y la belleza. Sus delicados rasgos (piel perfecta, cabello hermoso y ojos magnéticos) y su encantadora sonrisa, deja a quienes la contemplan, asombrados y mudos de admiración. Se la representa vestida con túnicas sueltas, sosteniendo en sus manos un instrumento musical o una flor de loto. Todo este conjunto, transmite tranquilidad y paz interior.
Protectora de los niños, defensora de l fertilidad y dadora de buena suerte. Nombrada a veces como uno de lo Siete Dioses de la Fortuna, sustituye a Jurojin (dios de la longevidad). Asociada también con la música y la danza .
Viven en las profundidades del mar, junto a su esposo Bishamonten
Su naturaleza benévola, más su energía positiva, evoca optimismo y alegría y nos lleva a encontrar la verdadera felicidad. Su presencia inspira la creatividad y hace del mundo un lugar bello.
Se le conoce una leyenda: un humilde artesano rezaba a Kichijoten para que la ayudara a encontrar la inspiración para confeccionar sus obras. Un día paseando por el río, en busca la gran esperada inspiración, encontró un loto dorado florando en el río. Lo recogió y se dice que fue un regalo divino de la diosa, pues a partir este momento, el artesano se hizo famoso por su talento, y sus obras trajeron alegría y belleza a personas de todo el mundo
