Deidad del sol pleno. Como el mismo sol, era el responsable de la vida en la tierra a través del crecimiento de las plantas. Es el sol físico, el astro que brilla en el cielo, que da vida y disipa la oscuridad con la luz.
Considerado el “sol radiante”, recorría el cielo durante el día, purificado la tierra y ahuyentado a los demonios. Junto co Mangha o Mad (la dios luna), era uno de los dioses más importantes del panteón persa. Se le representa como un león, cargando al sol en su lomo, portando sable y espada.
Es una deidad benévola, relacionada con la luz, la veracidad y la victoria sobre la oscuridad. Es el que encarna literalmente el cuerpo celeste de sol. Está asociado al día, la pureza y la observación de la verdad. La luz que de él emana, es símbolo de orden y creación frente al caos, por los que es el protector de las fuerzas contra el mal.
Más tarde, después de que fuera eclipsado por Mithra, se asoció a la Gracia Divina que legitimaba el reinado
