Diosa romana de la fe y la confianza, personificación de la palabra dada. Su misión era supervisar los juramente y contratos, públicos y privados. Se la invocaba para inspirar lealtad. Es el fundamento de todo orden social y político
Expresaba el respeto que los romanos tenían con los compromisos contraídos, significando lealtad aunque mas tarde paso a ser obligación. Regulaba las relaciones humanas y era el fundamento de la justicia, ya que garantizaba la veracidad y la permanencia de lo que se había dicho.
En las relaciones internacionales de Roma, tuvo un papel importante, aunque fue interpretada siempre de forma parcial y subjetiva favor de los romanos.
Reside en la palma de la mano. Se la representa como una mujer joven a inocente, vestidas de blanco; en su mano derecha lleva un corazón y en la izquierda una nave; a sus pies, un perro, como símbolo máximo de la fidelidad al ser humano.
En otras versiones se la representa como una anciana de cabello blanco, muy vieja, indicando así respeto a la palabra dada.
Los sacerdotes le ofrecían un sacrificio de vinos e incienso en la mano derecha (símbolo de compromiso) velado por un lienzo blanco ( señal de carácter secreto de la palabra dada)
