Dios, del pueblo lusitano, de la salud, protector de la tierra y la naturaleza, especialmente en los bosques. Aceptado por los romanos que lo asimilaron a Esculapio. También era un dios infernal, relacionado con el inframundo. El jabalí y el lobo eran sus símbolos.
Era el dios principal que formaba parte de una trinidad, junto con la diosa Ataegina y el dios Runescocesius.
Pedían al dios la curación de enfermedades, para ello, dejaban dedicatorias y votos o se le ofrecían puercos como sacrificio.
