Asvins

por | 25 noviembre 2013

Hermanos gemelos, conocidos como los “Jinetes”, hijo de Suria (dios del sol) y Saraniu (conciencia) o de Visvakarma. Son dos jóvenes guapos, brillantes, dorados, atléticos y rápidos. Considerados como los médicos oficiales de Svarga, uno de los cielos intermedios y del reino de India, se le conoce  individualmente como Darra y Nashatia. Compasivos ayudan a quien los necesita, sean ancianos o un soldado durante la retirada.

Saraniu, cansada de  la luz que Suria emitía, le entrega una sierva, Chaya (sombra) y le deja vivir una vida de reflexión en los bosques, transformado en yegua. Sin embargo, Suria disfrazada de semental, se aparea con Saraniu y nacieron Revanta (jefe de los Guhyakas) y los dos gemelos; éstos se consideran los padres de Nakula y Sahadeva (príncipes de Pandu).

Están estrechamente asociados a los caballos, incluso se considera que tenian  cuerpo de hombre y cabeza de caballo. Como otras deidades hindúes, tenia varios nombres alternativos: Abdhijau (nacido del océano), Badaveyau o Badava (fuego subterráneo) y Puskarasrasu (envuelto en lino).

Una de sus intervenciones fue cuando devolvieron la juventud al sabio Chiavana. Sunkaya, la esposa de éste, les prometió a los Asvins, que si devolvían la juventud a su esposo, les revelaría lo que les faltaba conocer para ser verdaderos dioses. Los Asvins le dijeron al sabio que se bañaran en un estanque, se sumergió y al emerger era un joven vivaz. Sukanya, cumplió su promesa y les reveló a los Asvins que no eran dioses completos porque no habían bebido el elixir soma, que era una bebida sagrada que confería vigor, salud y posible inmortalidad como el resto de los dioses.

Los gemelos se pusieron manos a la obra para conseguir el soma y persuadieron al sacerdote Dadhyanc (hijo de Atharuan, también sacerdote) para que le enseñase la formula y los rtios de sacrifico que implicaba la bebida sagrada. El problema de que no la hubieran tomado, era que Indra no quería que éstos la bebiese,  pues estaba convencido de que estaban  contaminados por pasar tanto tiempo con los humanos.

Indra, amenazó con una terrible venganza si alguien les enseñaba la ceremonia y conseguían el soma. Los Asvins, lo evitaron, le dieron a Dadhymac una cabeza nueva, de modo de que cuando Indra se enteró que habían conseguido la bebida, le cortó la cabeza al sacerdote, pero inmediatamente después los Asvins le devolvieron a Dadhyan su cabeza original, que habían guardado cuidadosamente.

Otro de sus roles, es acompañar a su padre, cada día en su carro dorado por el cielo. Tienen su propio carro, también dorado, con tres ruedas y tirado por caballos o pájaros, aunque otras veces montan sus propios caballos. Preceden a su padre y son la personificación del crepúsculo matutino. Al golpear a sus caballos con el látigo disipan el rocío de la mañana.