En Japón, es como se llama a los espíritus, monstruos y seres sobrenaturales que habitan en la naturaleza y que traen buena o mala suerte a los humanos. Criaturas que provienen de la Orilla Lejana, pero que les gusta influenciar a los humanos, alimentándose de la oscuridad de la gente y corrompiendo sus corazones.
Son invisibles para el hombre y mantienen una actitud pasiva. No les gusta atacar a los humanos, sin embargo, si pasan por encima de un bote, lo hacen en forma de arco y dejan caer un líquido negro (suele ser aceite), que los ocupantes del barco, lo tendrán que quitar hasta que acabe de pasa el ayakashi, de lo contrario la barca se hundirá por el peso del aceite.
Se conocen a los Kitsune (seres benignos) y los Oni (seres malignos).
Según sus apariencias y comportamientos podemos distinguir los siguientes tipos:
– Yokai. Puede referirse a cualquier Ayakashi. Pueden adoptar varias formas. entre ellas: humanoides, animales, monstruos, objetos inanimados con vida propia
– Yurei. Espíritus de las persona fallecidas que se han convertido en ayakashi. Aunque su apariencia pude ser similar a la que tenían en vida, suelen estar pálidos y visten ropas blancas.
– Bakemono. Son monstruos que pueden cambiar su apariencia. Pueden parecer humanos o animales, pero tienen algo inquietante en su aspecto.
– Tsukumogami. Son objetos inanimados, que después de haber existido por un largo tiempo, cobran vida. Pueden ser utensilios de cocina, herramientas, o objetos musicales. Su existencia se debe al abandono del objeto o por un deseo natural de cobrar vida propia.
– Oni. Son los demonios, seres malvados, aunque a veces tengan un papel neutral. Son la representación maligna de los poderosos y corruptos. Suelen tener forma humanoide, con la piel roja o azul y cuernos en la cabeza.
Pueden ser expulsados por sus dioses y sus shinki
