Sacerdote romano, que debía ser patricio y un miembro vitalicio del colegio pontificial. Tenía que estar totalmente excluido de la funciones políticas y militares y de pertenencia al Senado.
Estaba encargado de continuar las funciones reales y el detalle de los ritos religiosos. Así se perpetuaba el rey sin interrupciones y además con el beneplácito de los dioses, sus relaciones con la ciudad.
Figura oscura, que celebraba sacrificios al principio de cada mes y en algunos días establecidos.
