Es una deidad considerada como el rey de los fantasmas y seres malignos. Se le representa como un hombre corpulento, con gran barba negra, ojos saltones y expresión iracunda. Es capaz de liderar a 80000 demonios, que cumplen sus órdenes. A menudo se le asocia con los cinco murciélagos de la fortuna.
Según la leyenda Zhong Kui, se dirigió con su amigo, Du Ping, a participar en los exámenes imperiales. Aunque sacó una gran puntuación el Emperador, no le concedido el titulo que le otorgaba la mejor puntuación, a causa de su aspecto. Zhang, enfurecido por ello, se suicidó, arrojándose repetidamente contra las puertas del palacio, hasta que se rompió la cabeza, lo que le llevo a la muerte. Su amigo Du Ping, se encargó de enterrarle, dando descanso a su espíritu.
Ya en el inframundo, el juez Wane, encargado de juzgarle, vio en él mucho potencial, poseía inteligencia y astucia suficientes para obtener la máxima puntuación en los exámenes imperiales, pero fue condenado a Yovou, a causa de su fuerte agravio. Yama, el dios de los muertos, le concedió el título de Rey de los Fantasmas y le encargó, cazar, capturar, hacerse cargo y mantener la disciplina y el orden entre todos los fantasmas.
Una vez proclamado Rey de los Fantasmas, regresó a la Tierra y para agradecer la amabilidad de su amigo le dio a su hermana en matrimonio.
El Emperador Xuanzong, que estaba gravemente enfermo, soñó con dos fantasmas. Uno de ellos robó, de la corte, un bolso y una flauta; el otro, mas grande y fuerte, capturó al pequeño ladrón, obligándole a que devolviera lo robado. Después se mostró al Emperador como Zhong Kui, afirmando que había liberado al imperio del mal. El Emperador al día siguiente despertó completamente sanado. A partir de este suceso hizo que realizaran imágenes de Zhong Kui, repartiéndolas entre sus cortesanos. Estas imágenes se colgaban en las casas, para ahuyentar a los fantasmas.
